A siete años del
cumplimiento del desbordamiento del río Duey producto de la tormenta Noel,
algunos de los sobrevivientes aún recuerda la atmósfera de dolor y desolación que
vivieron aquella noche tenebrosa del 29 de octubre del 2007,cuando una fuerte
creciente cargada de enormes piedra arropó por completo el pequeño paraje La Cueva,
donde residían cientos de campesinos.
La tragedia se produjo a
mediado de las 2:00 de la madrugada, cuando el enfurecido río arrastraba las
humilde casitas de concreto y madera, llevándose todo a su paso, algunos
tuvieron tiempo de correr hacia las montañas en medio de la oscuridad, pero otros
no corrieron con la misma suerte.
Según cuenta la señora Santa
Seberino, quien vivía en las ladera de una
montaña, recuerda con lágrimas es sus ojos, que dormía con sus seis hijos
cuando el viento, la lluvia y los fuertes golpes de las piedras del río la
despertaron, sentía que la tierra temblaba a la vez que escuchaba gente llorar,
mojados por la lluvia pedían auxilio, eran más de 30 personas.
Al amanecer se llevaron gran
sorpresa, desde las alturas lloraban hombres mujeres y niños, cuando se
percataron de que el río Duey desapareció el paraje la cueva donde resplandecía
el hermoso verdor de los arboles llevando consigo decenas de viviendas.
Mayra De los Santos quien
vive en sector guananito, 4 km de donde sucedió la tragedia, también recuerda
aquel momento donde perdió a sus padres, cuatro hermanos y sus tres hijos,
cuenta que perdió en conocimiento por varios días cuando recibió la mala
noticia de que a su familia se la había llevado aquel mar enfurecido de aquella noche tenebrosa.
Luego de tres días de
disminuir la crecida del rio bajaban de las montañas en búsqueda de los restos
de sus familiares. En los escombros solo se observaban los cuerpos decapitados, pintados de lodo amarillo y en
mal estados por lo que eran enterrados en el mismo lugar encontrado.
En ese tercer día los damnificados
fueron transportados en helicóptero hacia un refugio por parte del cuerpo de la
defensa Civil y los bomberos de villa Altagracia.
De inmediato las ayudas
humanitaria no se hicieron esperar, allí saciaron su hambre, recibieron
cobijas para el frío y las visitas de cientos de personas que se unían a su
dolor, en tanto que dirigentes de partidos políticos trataban de buscar un
remplazo para sus nuevos hogares.
Según el informe presentado
por miembros de la defensa civil, dice que las pérdidas humanas estimas más de
77 muertos, 28 desaparecidos y 867 damnificados.
Producto del desastre natural dejado
por la tormenta Noel, hoy día solo queda un mar de piedras entre arbustos que
han ido naciendo nuevamente, muchos de los que sobrevivieron al hecho hoy día
solo visita aquel lugar para sembrar rubros agrícolas para el sustento de sus
familias.
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